Cuando se está planeando una carga para transportación refrigerada, el tipo de contenedor usado es un factor clave para mantener la calidad del producto que se enviara y así poder presentarlo de forma que sea visualmente atractivo a los consumidores para que las ganancias por la venta sean maximizadas. Los factores a considerar comúnmente incluyen asegurarse que el tipo de contenedor sea compatible con el producto que se está enviando, y confirmar que pueda resistir la completa duración del viaje.

Los materiales comúnmente usados en los contenedores para transportar frutas y verduras son:

–          Madera: cajas clavadas, cosidas, unidas por alambre. Comúnmente usadas para transportar maíz, manzanas, peras y naranjas.

–          Corrugado de fibra vulcanizada: dos piezas telescópicas, cajas regulares ranuradas de una pieza. Comunmente usadas para tomates y pepinos.

–          Plástico: apilables, plegables. Comúnmente usados para tomates cherry (clamshell), lechugas.

Puntos a considerar al escoger el empaque apropiado:

–          Desecho: muchos expedidores están escogiendo materiales reciclables o biodegradables ya que son mejores para el medio ambiente y ahorran dinero al eliminar las restricciones y cargos por desechar el material de empaque al momento de la entrega.

–          Humedad: el empaque es clave para el control de la humedad. Ciertos tipos de frutas y verduras (papas y cebollas por ejemplo) requieren de un empaque que les permita deshacerse de la  humedad. Otros productos como los espárragos necesitan  un empaque que les ayude a retener la humedad. Finalmente, los productos que son enviados con hielo en el contenedor o sobre el empaque, deben ser capaces de resistir el peso del hielo.

–          Fuerza: contenedores rotos, colapsados, abollados o con cualquier otro tipo de daño, frecuentemente indican a los recibidores que el producto dentro de estos viene dañado, y esto puede afectar las ventas.

–          Peso: el costo del transporte continúa siendo un factor importante en el costo de la comercialización final de las frutas y verduras. Naturalmente, los vendedores quieren maximizar el peso de productos sellados en el camión al maximizar el peso del material de empaque (similar al uso de hojas de láminas deslizantes vs. paletas).Los contenedores pesados tales como los RPCs (contenedores de plástico reciclados) funcionan para productos de bajo peso como las lechugas, ya que estos pueden llenar el contenedor mucho antes de que el peso máximo sea alcanzado. Otros productos de mayor peso son frecuentemente empacados en bolsas o cajas de cartón corrugados, por ejemplo las manzanas, ya que esto incrementa el pago de la carga.

Una vez que el material de empaque ha sido seleccionado, otras consideraciones comunes son la ventilación (de forma que el calor pueda escapar y el aire frio llegue al producto), y la conveniencia de manejo (para que el producto que se está enviando se acople a la forma del contenedor y así maximizar el espacio y que el recibidor pueda manejarlo de forma apropiada).

Cada opción de empaque tiene sus ventajas y desventajas, la clave está en medirlas con el tipo de producto que se está enviando, y las consideraciones subsecuentes que deben tomarse en cuenta. Varias innovaciones en el empaque y nuevas tecnologías han llegado al mercado en años recientes facilitando la toma de decisiones para las partes interesadas; desde las perspectivas ambientales (ecológicas), costos y de presentación al cliente. ¡Cheque la página PMA’s Impact Award, donde se reconoce la excelencia en el empaque para ver nuevas tendencias!

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